2 Mi visión del futuro

Breve descripción

Hay que cerrar los ojos y sentarse en silencio para relajarse. Durante 10 o 15 minutos se guía al alumnado para que se imaginen dentro de 30 años, pero imaginando que es un futuro positivo. Se les dice que deben pensar en sí mismos con la edad que tienen hoy en día, pero que el año es el 20xx. Ahora, con una serie de declaraciones y preguntas preplanificadas, se le lleva a través del proceso de despertarse preguntándole detalles sobre cómo es su cama, qué tiene para desayunar, la ropa que usa y dónde la compro… Se les pide que piense en el trabajo que podría estar haciendo o en la escuela a la que podría asistir: ¿qué trabajo podría esperar hacer? ¿Cómo viaja? ¿Cómo habla con sus amigos y se conectan con la familia? ¿Qué planea hacer esa noche? Se da espacio a largas pausas entre cada pregunta para que tenga tiempo para imaginar los detalles y pensar cómo se siente y cómo suena, sabe y huele. Después de una larga pausa final, se pide a los participantes que abran los ojos y compartan con su vecino o pequeño grupo las cosas que imaginaron. Se les da a cada pareja o pequeño grupo una hoja de papel rotafolio y rotuladores y se les pide que ilustren sus ideas para que puedan compartirlas con todo el grupo. Después de compartir, de vuelta en las parejas o pequeños grupos, deben pensar en los primeros pasos que tendrán que dar para comenzar el viaje hacia ese futuro positivo. N. B.: Esto puede ser una experiencia muy emocional para algunas personas. Se debe ser sensible al impacto que puede ocasionar y asegurarse de que todos tengan el apoyo que necesitan cuando “regresen” al presente.